¿Cómo Vencer La Ansiedad?

Filipenses 4:6 NVI
No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.

Alguien dijo una vez que existe tres tipos de personas: las que están en un problema; las que acaban de salir de un problema; y las que están a punto de entrar a un problema. Todos enfrentamos pruebas, retos y situaciones que tienen el potencial de sacudirnos emocionalmente.

Al momento de escribir este devocional, solamente en nuestra iglesia en Monterrey, México, hay personas enfrentando pruebas de salud. Otras, enfrentando la muerte de familiares. Otras, con seres queridos en el hospital. Otras con pruebas económicas. Otras con relaciones colgando de un hilo débil.

Es inevitable que nuestras mentes dibujen rápidamente los peores escenarios. Es posible que no durmamos en la noche pensando en todo lo que nos está pasando. Pero, aunque todas esas presiones están allí, Dios tiene una alternativa maravillosa a la preocupación y a la ansiedad.

¿Qué es la preocupación? Es desgastarte emocionalmente con todas las posibilidades negativas de una situación. En pocas palabras, es poner la fe en que lo malo que pensamos que pueda pasar va a pasar.

Por el contrario, Dios quiere que deposites tu confianza en Él. La alternativa a la ansiedad en nuestras vidas es traer tus oraciones, peticiones y dificultades a Dios. ¡Él está listo para escucharlas! Él entiende lo que estás pasando porque nosotros no tenemos un sumo sacerdote que es incapaz de compadecerse de nosotros. Más bien, tenemos a uno que en todo fue tentado y probado como nosotros, aunque sin pecado.

Así que, hoy, en vez de andar cargado y preocupado con cosas sobre las cuales no tienes control, descansa en el Señor. Traéle a Él tu ansiedad. Deposita en Él tus cargas. Él te promete que, con buen pastor, Él cuidará de ti. Deja que te guíe. Deja que tu voz te llene de esa paz que sobrepasa todo entendimiento.

Aplicación

  • ¿Qué es lo que te ha tenido cargado y ansioso estos últimos días?
  • ¿Por qué no te tomas un tiempo hoy para traer tus inquietudes a Dios? Tómate un tiempo para platicarle lo que te pasa y pedirle su intervención sobrenatural.

Oración

Señor, Tú eres mi buen pastor. Tú tienes cuidado de mí. Gracias porque nada se te escapa. Gracias porque eres poderoso para hacer de aquello que no existía una nueva obra maravillosa. Ayúdame a ver en esta prueba una oportunidad maravillosa para confiar más en ti.

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