Hambre En El Desierto

Mateo 6:31-32 NTV
»Así que no se preocupen por todo eso diciendo: “¿Qué comeremos?, ¿qué beberemos?, ¿qué ropa nos pondremos?”. Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos, pero su Padre celestial ya conoce todas sus necesidades.

Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, salió con la expectativa de un futuro mejor, la tierra prometida les esperaba: una tierra donde fluía leche y miel. Una tierra donde podrían establecerse junto con sus familias y echar raíces.

Sin embargo, ese viaje no sería uno fácil ni tampoco una ruta directa. Muy pronto, se toparon con escasez de agua y comida. Sintieron hambre y se olvidaron de la promesa de Dios y de los grandes milagros que había realizado por ellos. De hecho, llegó un punto en que el pueblo entero empezó a murmurar contra Moisés y contra Dios.

Anhelaban regresar a Egipto y seguir viviendo como esclavos. Preferían lo predecible, lo seguro y lo conocido aunque eso implicara esclavitud por el resto de sus vidas

En pocas palabras, perdieron la perspectiva por completo. Pero Dios lidió pacientemente con ellos. Les proveyó el maná del cielo: ¡pan fresco diario! Los guió por el desierto hasta llevarlos a la tierra prometida y cumplió su promesa y su propósito.

¿Cómo eres tú cuando las cosas no salen como habías anticipado? ¿Murmuras y te quejas de todo? ¿Te han llevado las circunstancias actuales e inciertas a estar descontento? Una de las áreas en la que nuestra fe es probada es en la provisión para el futuro. Dios te anima a confiar plenamente en su provisión. Si Dios se ocupa de los pájaros y de los lirios del campo, ¿cuánto más no hará por nosotros que valemos más que las flores del campo?

La persona rica no es la que tiene abundancia de bienes sino la que está contenta con lo que tiene.

Aplicación

  • Tómate un tiempo hoy para agradecerle de corazón a Dios lo que Él te ha dado. Por el “maná” que Él ha provisto para ti.
  • Reconoce tu incredulidad, tu falta de contentamiento y decide hoy confiar en la provisión abundante de Dios.

Oración

Señor, mi deseo es confiar plenamente en tu provisión y en tu poder, por encima de mis circunstancias actuales. ¡Tu provisión es fiel! Ayuda y fortalece mi fe. En el nombre de Jesús. Amén.

Comparte este devocional

Califica este devocional

Para nosotros tu feedback es muy importante. Ayúdanos a calificar este devocional. También, déjanos un comentario que le permita ver a otros usuarios el valor y experiencia que te llevas. 

¿Qué dice la comunidad?

Mira lo que los demás están aprendiendo y compartiendo con los demás. Léelo aquí abajo:

¿Qué aprendiste hoy?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *