Hambre Espiritual

1 Pedro 2:2 NTV
Como bebés recién nacidos, deseen con ganas la leche espiritual pura para que crezcan a una experiencia plena de la salvación. Pidan a gritos ese alimento nutritivo.

¿Alguna vez has estado cerca de un bebé en su primer año de vida? Quizás tus propios hijos, sobrinos o hijos de amigos… adorables, ¿no? Sin duda alguna. Hasta que empiezan a llorar y no hay poder humano que pueda detener ese llanto.

Hace muchos años que pasé por esa etapa como padre, pero recuerdo algo que se me quedó grabado. Si el bebé llora es básicamente por dos cosas: porque tiene hambre o porque necesita un cambio de pañal. En mi caso prefería atender la primera que la segunda necesidad :)

Pues, en el versículo de hoy, Pedro, el discípulo y amigo de Jesús nos pinta ese cuadro precisamente de un niño recién nacido que llora sin parar hasta que obtiene su alimento. Y nos anima a ti y a mí a ser como ese bebé. A pedir a gritos y con insistencia el alimento espiritual.

Entonces, la pregunta forzada es la siguiente: ¿qué tan hambriento estás espiritualmente? ¿Estás clamando por ese alimento a diario? ¿Varias veces al día? ¿O estás haciendo ayuno intermitente por el alimento espiritual?

Dios quiere que lo busquemos con intensidad. Él promete que no dejará de escucharnos. Él te promete que si lo buscas, Él se va a dejar encontrar. Si tocas la puerta, Él va a abrir. Eso es una promesa maravillosa y reconfortante. Podemos nutrirnos y alimentarnos al estar cerca de Él. De hecho, ese es el único alimento que verdaderamente podrá sustentarnos día con día.

¿Cómo puedes obtener ese alimento? Al menos 3 maneras:

  • Busca a Dios en su Palabra. Deja que su verdad te nutra y fortalezca.
  • En oración. La oración es conversación con Dios y tiene un poder emocional y mental invaluable en tu vida.
  • A través de la comunión con otros creyentes. Cuando te reúnes en tu iglesia o en tu grupo de crecimiento con otros seguidores de Jesús hay una dinámica espiritual poderosa que nutre a los participantes.

Aplicación

  • ¿Cuáles de estas prácticas espirituales puedes reforzar hoy?
  • Considera la promesa del versículo que dice que cuando obtengas ese alimento vas a poder crecer en tu madurez. Visualiza cómo Dios puede ayudarte y confía en el proceso.

Oración

Padre, gracias que tu Palabra y tu verdad son un alimento espiritual para mí. Ayúdame a mantenerme con hambre espiritual y no permitas que nada ni nadie me quite esa intencionalidad por buscarte.

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