Todo obra para bien

Romanos 8:28 RVA
Y sabemos que Dios hace que todas las cosas ayuden para bien a los que lo aman; esto es, a los que son llamados conforme a su propósito.

Nadie sabe ni puede predecir lo que pasará en este año nuevo. Comenzamos el año con la mejor de las intenciones y con resoluciones y propósitos genuinos y honestos. Sin embargo, en base a experiencia propia y de otros, rara vez las cosas suceden exactamente como las imaginamos.

Anhelamos un nuevo año lleno de salud, pero, muy seguramente, nos enfermaremos. Esperamos un año lleno de amor y paz, aunque seguramente enfrentaremos momentos de conflicto y tensión. Esperamos un año de crecimiento económico y estabilidad financiera, aunque muy seguramente tendremos momentos de incertidumbre, escasez o prueba.

No quiero ser pesimista. Mi deseo es que a ti, querido lector, te vaya realmente muy bien. Pero, quizás el meollo del asunto es que aun si no es así, aun si atraviesas momentos complicados, confusos o en los que pareciera que más bien estás retrocediendo, quiero que recuerdes que Dios está utilizando todas esas cosas para tu bien. Dios es especialista en convertir los problemas en bendiciones.

Los problemas, los retos, las demoras, las esperas, los retrocesos, lo inesperado, aun tus propios errores, malas decisiones y fracasos, Dios lo utiliza todo para ayudarte a crecer y formar a Cristo en ti. Dios es el Dios de reciclaje: reutiliza tus circunstancias y errores para llevar a cabo su propósito.

No importa qué sea lo que vayas a atravesar, realmente lo que hace la diferencia es que Dios promete que estará contigo en esos momentos. Él orquestará los diferentes elementos a tu alcance para producir notas armoniosas y una melodía única y excepcional.

Esto no significa que Dios complazca todos tus anhelos, deseos y caprichos. Pero sí significa que trabajará para darte lo que necesitas. A veces eso puede llegar a ser doloroso en el momento, pero al final, sabemos que producirá una cosecha de carácter por la cual estarás agradecido por siempre.

Aplicación

Reconoce qué circunstancias utilizó Dios este año pasado para hacerte más parecido a la imagen de Cristo. Ven dónde Él y dile que confías en su plan y que Él está al control.

Oración

Señor, no tengo control de todas las circunstancias a mi alrededor, pero reconozco que tú puedes utilizar todas y cada una de ellas para mi bien. Como buen Padre, sabes lo que es mejor para mi. Gracias por tu cuidado y dirección. Ayúdame a confiar más en ti este nuevo comienzo.

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